Hacé tuyos tus libros

¡Hola, hola!

Para hoy, tengo un post cortito pero al pie, en el que te comparto lo que pienso sobre este tema, como bien dice el título:



Nuestros libros son eso, nuestros. Por lo que podemos hacer lo que queramos. ¿O no?

Hubo un tiempo largo en que pensé que escribir los libros era de hereje, en que abrir mucho el libro y que se marque el lomo era pecado, en que tener las puntas arrugadas o dobladas era una horrorosa vista.

Pero ya no, por la simple razón de que no son mis libros. No soy yo la que decide qué hacerle y qué no, y no tengo ningún derecho a juzgar a quién decide hacer las cosas de manera distinta a la mía. Mi manera actual, al día de hoy, 27 de febrero de 2018, es usar post-it, hacer notas en lápiz, abrir el libro lo necesario para leer bien, y a veces doblar las esquinas de las hojas si hay algo que quiero marcar pero no puedo hacerlo en el momento en que estoy leyendo. Y me costó llegar a este punto, porque como dije antes, hubo un tiempo en que pensaba que era herejía escribir el libro, pero hubo un período de transición (?) en el que quería escribirlos, pero me daba cosa, porque no se supone que escriba los libros, ¿no? Se supone que tienen que quedar como vienen de librería y que parezcan nuevos en mis bibliotecas, ¿no? ¿NO?

No. Puedo hacer lo que se me cante con mis libros porque SON MÍOS. Y así como yo puedo hacer lo que quiera, las demás personas también pueden. Si quieren escribirlos en lapicera, con resaltador, ponerle un sellito de carita feliz como los de las maestras de primaria, ¿por qué no? Si en vez de ponerlos con máximo cuidado en una mochila o en un bolso quieren tirarlo desde tres metros y jugar al básquet con el libro, pueden hacerlo. Por el contrario, si quieren mantenerlos como nuevos, que no se manchen, que no se marquen, que no se arruguen, ¿por qué no lo harían? Si es lo que quieren hacer, entonces adelante.

Cada persona disfruta de la lectura a su manera, y si escribir todo el libro de arriba a abajo con notas y reacciones es lo que hace a esa persona feliz, ¿qué derecho tenemos a decirle que lo que hace está mal?

Así que sí, cada unx es libre de hacer lo que quiera con sus libros sin sentirse ni más ni menos por hacer las cosas de tal o cual forma.

El límite está en cuando el libro no es tuyo. Si es un libro prestado, pienso que tenés que tratarlo como lo trataría la otra persona. Ya el hecho de que te lo esté prestando significa bastante, creo yo, pero si lo recibís impecable, no lo devuelvas hecho una miseria, y si lo recibís hecho una miseria, no empeores esa miseria. Que vuelva como llegó. Y los propios, que sean lo que vos querés que sean.

¿Y a vos qué te parece? ¿Qué pensas de todo esto?

¡Besos y nos leemos el sábado!

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2 comentarios

  1. ¡Hola!
    Totalmente de acuerdo contigo.
    Hace muchos años también era como super cuidadoso con los libros que tenía. Creo que era porque tenía muy pocos libros y quería cuidarlos como mis tesoros.
    Pero con el tiempo la verdad es que me da igual el estado de los libros. Lo que tu dices, son tus libros y hazlos tuyos. Ahora les rayo hasta los bordes, los lleno de comida, de lágrimas y hasta de mocos :v.
    Lo importante siempre será disfrutarlos al máximo de la mejor manera hacia ti.
    ¡Felices lecturas!

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    1. Hola! Personalmente no llego a la parte de los mocos (?) pero está buenísimo que puedas disfrutarlos y que, como decís, sea al máximo de la mejor manera para cada uno, besos!

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