Conociendo Autores #8: Jojo Moyes

¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Todo bien?

Hoy vengo con un nuevo “Conociendo autores”, y esta vez te cuento la historia de cuando conocí a Jojo Moyes.




No leí nada suyo, y la verdad es que no me interesa hacerlo tampoco. No de mala onda, sino porque simplemente no me llaman la atención sus libros. Sin embargo, mi hermana sí tenía un libro suyo que quería que le firmase, y yo iba a ver si podía hacerle firmar un cartelito que le había hecho con una de las frases de Yo Antes de Ti. Parece simple, ¿no? Hacer una fila, esperar, esperar, esperar, llegar a ella, que nos firme, irnos. Sí, lo parece. BUENO NO LO FUE.

Empecemos por el principio.

El año pasado tuve la suerte de poder acreditarme como prensa para la Feria del Libro, lo que nos permitía entrar un poco más temprano que el público en general, una clara ventaja para empezar a hacer filas que, sabíamos, iban a ser eternas. El tema es que antes de salir habíamos visto que desde Penguin Random House, la editorial encargada de traer a Jojo, habían publicado un video informativo explicando, más o menos, cómo se iba a manejar todo el asunto. Entre lo que me acuerdo, decía que iba a firmar un libro por persona, sólo libros, y a 200 personas en total. Así que nos dijimos “vamos temprano porque no llegamos ni de chiste”. El tema es que también estaba la charla que daría. Y hubo que ponerse de acuerdo, porque las dos a las dos cosas no íbamos a llegar.

Entramos al predio más o menos 12.45, quince minutos antes de la apertura (capaz un poco antes) Y YA HABÍA FILA. Está bien, eran cinco o seis personas, siete con toda la furia, así que todo bien, no era para tanto. Pero si ya antes de abrir había fila, en cuanto abriera iba a ser una locura. Así que nos pusimos de acuerdo: mi hermana a la fila de la charla, yo a la fila de la firma. Para algo somos dos, ¿no? No me moría por escucharla en la charla, así que perdérmela no resultaba ser un gran sacrificio. Mamita, el sacrificio vino después…

Por suerte, en la fila conocí a dos chicas muy copadas, Lucía y Brenda, ¡y resultó que Lucía leía el blog! No sé si lo seguirá leyendo (ojalá que sí), pero fue demasiado tarde que me di cuenta que nunca intercambiamos redes sociales ni nada, así que no tuve manera de volver a contactarlas. De todas formas, nos la pasamos bien, nos entretuvimos entre nosotras y se hizo más amena la espera.

Hasta acá llega lo copado. Preparate para el tremendo rant que se viene, porque me vas a leer quejarme mucho. Esa fila fue un infierno, y espero que nunca tenga que volver a hacer algo así.

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Pensá que estaba en la fila desde las 12.45 del mediodía, y la firma empezaba como a las 7 de la tarde, así que ya de entrada tenía que esperar bastante. Sumado a eso, estábamos sentadxs en el piso, rodeando el stand de Penguin, que suele ser enorme. Pero claro, resultó que estábamos tapando los accesos al stand, así que nos hicieron mover. ¿A dónde, preguntarás? AL MEDIO DEL PASILLO. Si alguna vez pudiste ir a la Feria del Libro (Buenos Aires), sabrás que los pasillos no son de 10 metros, y que cuando se llena de gente, es un pequeño desastre avanzar. Imaginate el pasillo lleno, con una fila de gente sentada en el medio. Un manicomio. Tenía que estar hecha una bolita prácticamente para evitar que la gente me patee, me pise las manos, o me pasen por arriba con las ruedas de cochecitos de bebés (me pasó), por lo que la incomodidad era importante. Tenía que andar cambiando de posición cada media hora, y tampoco podía estirar demasiado las piernas por lo ya dicho. Hubo momentos milagrosos en que sí pude hacerlo porque, alguna ventaja tenía que tener, mido 1,57, así que las patitas cortas colaboraron a que pudiese estirar las piernas cada tanto, cuando no pasaba taaaanta gente. Ya para las cuatro de la tarde estaba emboladísima, pero bueno, lo manejaba. No tengo idea de a qué hora fue, pero empezaron a repartir números, y me entró el pánico. Mi hermana no estaba, no iba a tener número, no iba a poder firmar su libro, no iba a poder entrar en las 200 personas… pero por suerte llegó justo para el momento en que la chica volvía a pasar, y le dio uno. Ahora, para qué fueron esos números no tengo ni idea porque no los pidieron para nada. La fila era un desastre, daba mil vueltas, era mucha gente por todos lados, ¿y reparten números inútiles? ¿Con qué sentido? Ya ahí me empecé a alterar.

Para sumarle a todo eso, tenía un reflector que me daba BIEN en la cara, así que para las 7 tenía un dolor de cabeza tremendo que me partía al medio. El reflector en la cara, la gente pasando a los gritos, los cochecitos pasándome por encima, los empujones de la cabeza con bolsos…me empecé a alterar todavía más. Pero me seguía diciendo “ya falta poco, ya falta poco, serán una media hora más, ya falta poco”… BUENO NO, porque sí faltaba poco, pero empezó a pasar una chica diciendo que Jojo se había retrasado (nunca supe por qué) y que la firma iba a ser más tarde. SE RETRASÓ COMO UNA HORA. Empezó a firmar recién a las 8 de la noche, cuando la firma estaba estipulada para una hora antes.

(Y ENCIMA MOVIDA pero peor es nada)
¿Y viste que te dije que adelante tenía siete personas con toda la furia? Para cuando empezó, TENÍA COMO QUINCE. A ver, yo lo debo haber dicho bastante ya, pero nunca viene mal repetirlo. No tengo NINGÚN problema en que la gente le guarde el lugar a otra gente; a ver, es lo mismo que estaba haciendo yo. Pero si es a unx o dos, no cuando le estás guardando el lugar a otras seis o siete personas, porque tampoco la pavada. Y ojo eh, sé y entiendo que mi lógica no tiene sentido y es una hipocresía tremenda porque con que cada persona de la fila le guarde el lugar a una, ya tenés el doble de gente adelante, estés en el lugar que estés. Lo sé. Pero no todos le guardan lugar a otrxs, por lo que se termina…equilibrando, supongo. Ahora, cuando le estás guardando el lugar a tanta gente, empieza a violentar. Porque yo me pasé horas y horas sentada, luchando contra el mal humor, para que siete u ocho personas más vengan lo más campantes a media hora de empezar la firma y se pongan adelante mío. O sea, no.

Para cuando empezó la firma, yo estaba sacadísima. Pero bueno, empezaba la firma finalmente. Con más o menos gente adelante, estaba ahí nomás igual. No iba a pasar mucho más hasta que pudiese irme.

Y acá viene otra más: como dije al principio, dijeron que sólo iba a firmar libros. Yo no tenía libro, pero iba a intentar, al menos, que viera el cartelito. Mi hermana lo metió adentro de su libro, marcando la página en la que tenía que firmarle, para que lo viera de todas formas. Cuando voy a avanzar para acercarme a ella al mismo tiempo que mi hermana, el de seguridad me frena. Y yo ya estaba lista para saltarle a la yugular, así que lo miré fijo, le esquivé el brazo y pasé igual. Le saqué un par de fotos a mi hermana, Jojo vio el cartel, mi hermana le dijo que lo había hecho yo, así que me sonrió y me dijo que le saque una foto mientras ella lo levantaba. Después se lo quedó. En ningún momento se me había cruzado dejárselo, pero me quedé contenta con eso. Si no lo podía hacer firmar, estuvo genial que se lo pudiera quedar. A todo esto el tipo de seguridad me estaba mirando horrible, pero esa mirada me la pasé sabés por dónde, ¿no? Porque no fue solo eso, sino que después que lo esquivé y no me dijo nada, nos apuró como si los de atrás tuvieran una bomba encima. Todo corriendo casi sin darnos tiempo a nada. Porque todo eso de que mi hermana le dijo, Jojo le firmó el libro, me sonrió, le saqué la foto, ¿todo eso? Fue en menos de  un minuto.

Si no fuera por Lucía y Brenda que mejoraron la experiencia, la pasé horrible en la fila, me apuraron de acá para allá, si no esquivaba al brazo del tipo no pasaba cuando estuve haciendo la fila DURANTE CASI TODO EL DÍA, y salí con un dolor de cabeza que no daba más. En cuanto llegué a mi casa y apoyé la cabeza en la almohada, me dormí.

Así que sí, Jojo fue un amor y verle la sonrisa al ver mi cartelito fue un sentimiento súper lindo, ¿pero la organización de Penguin? Deplorable. Chicxs, son gente experimentada, son una de las editoriales más grandes de Argentina, saben cómo son lxs jóvenes con los autores y autoras, ¿me vas a decir que eso es una organización al nivel que correspondía? Fue un desastre, y lo digo sin tapujos porque es lo que fue: UN DESASTRE. No puedo entender cómo una editorial de semejante nivel se organiza así, pero qué querés que te diga. Ya fue, ¿no?

Lo único que espero es no tener que pasar por una fila así nunca más, y sobre todo, no volver a tener un reflector que me dé en la cara toda la tarde de nuevo.

Seamos positivxs y digamos que este año las filas serán mejores.

¿Y vos? ¿Fuiste a su firma? ¿O tuviste una experiencia mala en una fila? Contame en los comentarios que descargamos la ira entre todxs (?)

¡Besos y nos leemos el martes!

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4 comentarios

  1. Hola Xime! Primero lo que tengo que decir es que me morí de risa con tu reacción hacia el de seguridad. A mi me paso algo parecido hace como dos años atrás, era la firma de Tiffany Calligaris y yo justo me había comprado el libro y no había mucha gente, así que dije ¿Por qué no? El tema era que había poca gente porque faltaba muchísimo para la firma, así que estuve sentada literalmente alrededor de 6 horas justo ahí al lado del stand de PRH y cuando me tocó para que me firmara paso rapidísimo, lo bueno es que no tuve ningun problema con los de seguridad, pero esa fila fue mortal. Espero que este año no vuelva a ser igual.

    Muy buena entrada! Besos♥

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    1. Hola Jaz! Uuuuh que bajón, una pensando que había poca fila y resulta que faltaban horas y horas jajaja eso también es un bajón, esperás un montón para tenerla en frente por dos segundos, pero bueno, es lo que hay :( esperemos que las filas de este año no sean así de terribles :P gracias, besos!

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  2. Hola Xime!
    ¡Que experiencia mujer! Me cansé de solo leerlo jajja.
    Yo fui una sola vez a la feria del libro e hice la fila para Cecelia Ahren y fue tambien bastante larga e incomoda pero no tanto como la tuya, aunque aun así me hizo dudar si realmente valía tanto la pena hacer algo así. Creo que este año a menos que resulte que viene un autor que me guste mucho mucho, me voy a conformar con mirarlos un rato mientras firman, voy a disfrutar más que tener una firma en un libro.
    Re lindo el gesto de Jojo de sacarse la foto con el cartelito y que se lo dejara, creo que eso muestra un lado muy humano que nos reconforta. A mi su libro Yo antes de ti me encantó, fue una historia hermosa.

    Un besote!

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    1. Hola Gime! La de Ahern fue larguísima también, encima daba vueltas por todos lados y estábamos un poquito en el medio también (¿será que siempre estamos en el medio, sin importar la firma? :P). Buena decisión esa de ir solo a las que realmente te interesen, es buena estrategia para no pasarla mal en filas jajaja posta, re copada! Yo ni lo había pensado así que fue genial de su parte, que a pesar de todo ella fue un amor. Gracias por el comentario, besos!

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